miércoles, 9 de marzo de 2016

LA RESERVA PARACAS

La reserva de Paracas: Un destino impresionante a 3 horas de Lima
En lo personal detesto levantarme temprano – si por mi fuera dormiría 15 horas diarias, pero no puedo – las únicas veces que madrugo super temprano y feliz es cuando viajo. 


¿Al que madruga Dios lo ayuda? Si, y también encuentra todo cerrado y oscuro. 

Para ir a la reserva de Paracas salí a las 4:00 am de Lima de esta manera podía evitarme el super tráfico de la Panamericana Sur y también llegar temprano a Chincha para poder desayunar. 

Salimos de noche para poder ver el amanecer de camino – si quieres acampar y ver el amanecer en Paracas créeme que no es mala idea – y así fue. 

Nuestra primera parada fue en un grifo antes de la curva de Chorrillos para tanquear a Gas el auto, pero para nuestra mala suerte el gas estaba en mantenimiento. 

Por suerte encontramos Gas en Asia, lo cual nos salvó la vida - tanqueamos con 20 soles - y así llegamos hasta Chincha - tanqueamos con 15 soles - y no paramos hasta Paracas. 

*Si tu auto es dual, te recomendaría tener en reserva al menos 1/4 de Gasolina. 

Las horas pasaban, avanzábamos más y más kilómetros hasta que llegamos a Chincha, nuestra primera parada. 

Chincha - Entre vinos y desiertos 

Está ubicada 200 kilómetros al sur de Lima, en la provincia de Chincha de la Región Ica, en el Perú. 

Llegamos a las 7:30 a Chincha alta y Paramos a desayunar en “El Batán” un restaurante turístico muy conocido a la mano izquierda de la carretera en el kilómetro 197.5. Aquí encontraras toda variedad de desayunos desde continental hasta clásico, y también podrías almorzar allí, pero no era parte del plan. 

Luego de desayunar, seguimos nuestro recorrido, esta vez directo hasta el muelle de Paracas para tomar un par de fotos. 

En el muelle podrás ver muchas agencias turísticas para poder hacer los clásicos recorridos a Las islas ballestas, esta vez no haremos ese recorrido ya que nuestro objetivo es La reserva. 

Para ingresar al muelle y tomar algunas fotos desde allí tiene un costo super módico de 1 nuevo sol - En lo personal creo que no deberían cobrar, porque lamentablemente es obvio que no utilizan ese dinero para limpiar la playa, pero bueno - yo tomé fotos desde la recta del malecón y salí rumbo a la reserva. 


Seguimos nuestro recorrido y llegamos a una bifurcación, a la mano derecha se encuentra la playa La Mina, y a la mano izquierda la playa Raspón. 

Para ir a la Reserva deber salir a la carretera rumbo a la izquierda y luego dar una vuelta en U (dirección al Sur) y seguir de frente. 

La entrada a la Reserva está 10 soles para adultos y 6 soles para menores de 16, esta entrada incluye el ticket de ingreso al museo, al primer Mirador, y obviamente a recorrer toda la reserva. 

Primero hicimos la ruta para llegar a la Playa La Mina - Porque? Porque todas las agencias de viajes estaban publicando información sobre el lugar y quería ver que tan bueno era. 

Para llegar a la playa La Mina visitamos un par de playas más, playas que se prestan para una excelente sesión de fotos. 


Playa Roja

La playa roja, es una playa no literalmente roja sin embargo sus aguas son oscuras. Cuando el llega el atardecer y el sol se posa sobre esta playa realmente puedes apreciar un mar con tonalidades entre rojo, anaranjado y hasta guinda. Es realmente impresionante, vale realmente quedarse y observar el atardecer allí. 



Playa La Mina 

Aguas tranquilas. Tonalidad turquesa. Arcos y oquedades de piedra. Un remanso en el que provoca bañarse eternamente de sol y mar, un lugar donde se empieza a creer que el edén no tiene que ser verde. También puede ser desértico.






Primero, pensé en bajar a la playa La Mina pero consideré que habían demasiadas personas para mi gusto, así que sólo tomé fotos desde arriba y caminando llegué a la playa paralela de Raspón. 




Playa Raspón

Habían pocas personas en la playa, podía contarlas, eran 6 personas, una pareja de chicas y dos parejas más. El agua se veía realmente calmada, al punto de que por un lado no habían olas y por otro lado podías hasta ver tus pies en lo transparente del agua.

¿Refugio en medio del desierto?

Sin embargo, no todo era tan hermoso como suena, me di con una sorpresa que me dejó realmente ciega - si, literalmente - todos sabemos que Paracas esta caracterizado por los Famosos Vientos Paracas, pues esta playa hace honor a lo mencionado, mientras corría el viento la arena caía sobre todos los que estábamos allí, y lo hacia con una fuerza en la que empecé a llorar barro - triste pero cierto.

Realmente este es un motivo por el cual - en lo personal - no me quede mucho tiempo allí. 

Para llegar a la parte baja hay que subir una pequeña duna y bajar por unas escaleras. 



Si quieres ir anda preparado, en ese momento con un grupo de viajeros que llegó tras de mi, improvisamos una especie de carpa para evitar que la arena nos caiga encima - claro que para esto mi mochila, toalla, pareo, por no decir todo ya estaba lleno de arena y, por más que teníamos la carpa improvisada no funcionó ya que todo se llenó de arena. 

Seguimos con nuestro recorrido y llegamos a un precipicio donde literalmente por la cantidad de viento que había ni siquiera las aves podían volar - te lo demuestro en un próximo video que subiré a la página. No nos quedamos mucho tiempo y siendo aproximadamente las 2 de la tarde nos encaminamos rumbo al museo. 



No soy de las personas afanadas por un museo, sin embargo desde allí tenías una vista impresionante al mar de color turquesa claro. Lamentablemente a esta playa no se tiene acceso ya que es zona restringida por ser habitad natural de las aves del lugar, pero si puedes acercarte un poco. 




El suelo es suave, como si fuera corcho, y es por las filtraciones subterráneas que tiene. 

Desde aquí decidimos volver a Chincha ya que nos estábamos quedando sin Gasolina/Gas. Y para nuestra sorpresa de regreso nos topamos con una tormenta de arena que evitaba que los chicos en unas cuatrimotos puedan avanzar libremente. 

Tanqueamos a Gas en Chincha con 20 soles, los cuales nos duraron hasta Chilca, allí echamos 20 soles más para regresar a Lima. 

Entonces, ¿Que significa tanquear? Es la acción de llenar el tanque de Gasolina o Gas. 

Nos vemos en la siguiente aventura. 

Un abrazo mochilero, 
Brenda Oq.

miércoles, 14 de octubre de 2015

CAÑON DE LOS PERDIDOS, SIN PERDERNOS

Para los que somos de mochileros, somos de Perú y hemos visto la película 127 horas – película que todo viajero/mochilero más que probable ha visto - es todo un sueño estar en un lugar como el Gran Cañón del Colorado, sin embargo muchos  - como yo – aún no hemos podido tener la oportunidad de poder viajar para allá.

Sin embargo, hace poco en el departamento de Ica, exactamente en el distrito de Ocucaje, se descubrió un cañón que te hará recordar algunas escenas de esta película.

Un ambiente completamente árido, donde la luz del sol hará que el calor te sofoque rápidamente – por lo que recomiendo ir bien preparados - , es aquí donde te das cuenta cuán pequeño puedes ser en este mundo inmenso lleno de increíbles paisajes.

Fotografiar dunas, el sol, el gran cielo celeste despejado  será algo que harás al inicio del recorrido, 2 horas después, te darás cuenta que el paisaje no cambiará mucho, sin embargo no querrás dejar de ver por la ventana porque cada kilómetro que pasa es distinto al anterior y al siguiente.



Entonces, sé que luego de leer todo esto ya quieres saber ¡Cómo llegar!

VAMOS con las recomendaciones
 Estarás un aproximado de 6 horas en el desierto, 4 en el auto y 2 en pleno desierto, por lo que, no debe faltarte:
-        - Lentes de Sol con UV.
-        - Gorra con visera.
-        - Bloqueador.
-        - 1 litro de agua – como mínimo.
-        - Polo manga larga – sé que te cuestionarás el “porque” pero con el excesivo calor, ir en manga corta no es muy recomendable.

¡Empieza la aventura!

Partiremos esta vez desde Lima rumbo a Ica, puedes tomar algún bus que vaya al sur como por ejemplo SOYUS – Perú Bus, en el Km 335 veremos un arco al lado derecho junto con una gran invasión de chozas, entramos por allí.

Avanzaremos por la pista pasando el arco, saliendo de esta manera de la panamericana unos 500 metros, a este punto llegaremos a la plaza principal de Ocucaje.

Ocucaje es un pequeño pueblo que curiosamente tiene una escultura de la cabeza de un tiburón en medio de la plaza – algo raro pero muy curioso, porque de hecho todos los viajeros SIEMPRE se toman una foto dentro de la boca del tiburón.

Desde aquí hasta la entrada del cañón es un largo camino en auto de 2 horas por medio del desierto, donde lo único que verás será la arena y el cielo despejado.

Luego de este recorrido, llegarás a la entrada del cañón con una increíble vista hacia abajo, ten mucho cuidado de pararte al borde pues, teniendo en cuenta el material del suelo, puedes resbalarte y la caída no será nada bonita – considerando que son aproximadamente 50 metros de profundidad o hasta más.

A partir de allí nuestra meta será llegar a la parte baja del cañón, donde hay una pequeña poza de agua, por lo que nos tocará recorrer el cañón bordeándolo para bajar por una zona accesible.

Mientras caminamos podremos ver algunas áreas verdes con formaciones de pequeñas lagunas en el medio.

Bajamos la duna y doblaremos a la izquierda, a este punto ya estaremos en la parte baja del cañón, sólo toca adentrarnos un poco más.

Sigue el camino, no hay nada complicado para poder llegar a la parte final - la cual es una pequeña lagunilla en medio del cañón - no hace falta que sepas escalar, hacer rapel o hasta saltar para poder subir esa especie de tobogán que se ha formado y poder llegar a la parte final.

El recorrido es exhausto por el hecho del calor y el sol que hace en el desierto, pero luego viendo las fotos, créeme que un poquito de bronceado y sudor no son nada comparado con la gran experiencia.




Un abrazo mochilero,
Brenda Oq.


lunes, 5 de octubre de 2015

DEBAJO DE LA TIERRA, CAÑON DE AUTISHA

Un destino cercano a Lima, pero de acceso no muy conocido, te adentrarás en una aventura extrema a 170 metros bajo tierra dentro de una espectacular e increible cueva.

¿Necesitas experiencia en trek? Claro que no, toda la ruta al interior del cañón está completamente señalizada, lo único que necesitas es ponerle un poco de adrenalina a tu día, una linterna frontal y ¡Estamos listos!


Partiremos como siempre desde Chosica, pero esta vez tomaremos un desvío a Santa Eulalia (para que puedas ubicarte mejor hay un grifo en la misma esquina), el camino hasta este desvío – que se encontrará a tu mano izquierda – te tomará aproximadamente 1 hora y media.


Desde el desvío hasta la pequeña Plaza de Armas de Santa Eulalia son 20 minutos de camino. Llegado a este punto el camino tiene un cambio notorio, pasando de un camino asfaltado a trocha.  


Este recorrido te tomará aproximadamente 2 horas, tu punto base de referencia será el puente Autisha, de ahí hay un desvío hacia la izquierda – antes de cruzar el puente. 


Debemos bajar hasta la tranquera, ahí verás 3 pequeñas casas en donde podrás almorzar y asearte antes de iniciar el recorrido a la entrada del cañón.


Desde este punto hasta la entrada del cañón, es un trek de aproximadamente 20 minutos, el truco está en ir pegado al cerro, con mucho cuidado porque hay tramos donde el suelo está un poco resbalozo.



¿Cómo te darás cuenta de que llegaste al punto de partida? Es simple, hay unas cuerdas de seguridad de donde puedes agarrarte para poder avanzar, siempre con mucho cuidado.


Avanzarás unos 20 pasos y te toparás con el primer desnivel de 2 metros por donde bajarás con ayuda de una cuerda que ya está colocada, donde debajo de ella está una escalera para que puedas bajar al siguiente punto y seguir avanzando.


Delante de ti tendrás un pequeño puente previamente construido para el uso propio de la mina/hidroeléctrica que fue en su momento. Puedes tomarte foto allí pero con mucho cuidado porque el puente se mueve con el peso de tus pisadas.


A la mano izquierda está la entrada a las escaleras de emergencia, estas escaleras conectan este punto con el nivel inferior del cañón donde tendrás dos desvíos. 



El primer desvío te lleva donde podrás ver parte de los equipos hidroeléctricos que se usaron en su momento – el túnel debería continuar pero se selló con un derrumbe que aún no sabemos si fue previsto o simplemente sucedió. Y el desvío numero dos te lleva a la caída de agua dentro del cañón. 


Para poder llegar a la catarata dentro del cañón deberás pasar por una especie de puente en desnivel – debes pasarlo con mucho cuidado ya que se mueve conforme vayas pasando por él.


Cuando pases este puente improvisado que se colocó para el acceso a la catarata, 15 metros más al fondo podrás a él.


Puedes seguir bajando hasta donde llega el nivel del agua, ¿cómo bajas? Por el lado derecho del cañón hay un pequeño camino no señalizado el cual puedes seguir para poder bajar.




La cascada, a su vez, alimenta una laguna la cual sirve también para la recreación delos turistas, quienes entran en contacto con la naturaleza.
Sin duda una experiencia y un destino único sin necesidad de irse muy lejos de la capital, ideal para un full day.


Para salir del cañón es muy simple, regresas por donde llegaste.


Nos vemos en la siguiente aventura, Selva.


Un abrazo mochilero,

Brenda Oq.

jueves, 20 de agosto de 2015

VIAJE AL CENTRO DE LA TIERRA, CUEVA HUAGAPO

Todos hemos visto alguna película donde los protagonistas viajan al centro de la tierra, descubren un nuevo lugar y hacen un recorrido que otras personas no han hecho.


Creímos que a primera instancia hacer un viaje así era definitivamente inaccesible, hasta que no lo fue. Viajar y sentir que te estás adentrando a las profundidades de la tierra - un lugar no recorrido antes, lleno de agua, donde sólo te acompaña la voz de un guía y tu fiel amigo la linterna frontal - es una experiencia completamente distinta a lo que puedas haber vivido antes.

Viaje al centro de la tierra


El recorrido inicia a la 1 am, todos súper entusiasmados por saber cómo será el recorrido partimos con una mochila de mano y las ganas de vivir desde ese instante la aventura.

Como viajamos de noche, no podemos disfrutar mucho del camino. Así que pasamos Ticlio durmiendo. A las 6 am sale el sol e ilumina todo el auto donde estamos viajando, y es que ver cómo sale el sol entre las montañas es realmente hermoso. La primera parada es en el mercado de Tarma, donde tenemos - literalmente - una variedad de desayunos. Puedes elegir entre una sopa verde - riquísima de 7 hierbas de la zona - como también una taza de café y un pan llamado "cachanga". 

Luego de tomar desayuno, seguimos camino a la gruta de Huagapo, donde nos espera la aventura.


El camino al comienzo es asfaltado, pero conforme nos vamos acercando a nuestro destino vamos notando el cambio del paisaje. Todo nuestro alrededor es de color verde, cielo despejado y un río que nos acompaña de lado.

Llegamos, y el sol nos sigue acompañando - tomaremos mucho sol porque luego estaremos dentro de la cueva por un tiempo de 4 horas, con agua que nos llega hasta el pecho, sin luz del sol y esperando llegar al punto más profundo de la cueva - empezamos a ponerlos los equipos necesarios para poder entrar e iniciamos la aventura.

Tenemos que subir hasta llegar la entrada de la gruta, y ahí empieza la aventura. Llevamos puesto un traje Wetsuit – para evitar que el agua toque directamente nuestra piel – una linterna frontal – porque dentro de la cueva no hay un solo rayo de luz – medias, botines, guantes y sobre todo una cámara acuática para documentar cada paso durante todo el recorrido.

Entramos y primero debemos subir una pared de aproximadamente 2 metros con ayuda del arnés de seguridad y unas cuerdas, para luego descender haciendo un poco de Rapel por una distancia de aproximadamente 6 metros – los 4 primeros metros son sencillos, ya que la pendiente es suave, pero los 2 metros restantes es una pared completamente vertical – allí ya sientes la emoción y adrenalina.

Cuando todo el equipo ya ha bajado, nos damos cuenta que estamos con el agua que nos cubre hasta las rodillas, mientras algunos empiezan a evitar mojarse o que el agua entre por las botas, otros nos damos cuenta que es completamente inútil, todo el camino es así.


Seguimos avanzando y pasamos por una especie de catarata, es una formación de estalactitas de donde escurre el agua – super divertido pasar por allí - seguimos caminando y siempre se escucha a alguien que dice ¡cuidado escalón! ¡Cuidado desnivel! ¡Escalón de nuevo!, ¡Agáchense! – ¿Agáchense?, Si, en una zona tuvimos que caminar casi gateando, o en cunclillas porque el techo de la cueva era mucho más baja de lo que pensamos – Esas eran algunas indicaciones que daba el guía, para luego pasar la información al siguiente y al siguiente. ¡Es un completo trabajo en equipo!

Nadie se puede quedar atrás, todos debemos adecuarnos al ritmo de los demás, si vas muy rápido deberás bajar la velocidad, y si vas muy lento, deberás acelerar.

Podrás ver de todo, desde formaciones de estalactitas hasta unas pequeñas lagunas que estarán sobre ti - para llegar a este punto debes escalar un poco.


Tomar una fotografía bajo el agua helada era un reto, y  ... ¡Reto cumplido! - claro que luego ya no sentía mi pobre mano que salió roja o hasta morada de las bajas temperaturas.


El fin del recorrido fue cuando estuvimos a una profundidad de ¡1800 metros! No podíamos avanzar más porque de hecho hay un sifón donde sólo se puede ingresar con equipo de buceo. Y por otro lado, ya estábamos sintiendo mucho más frío – dentro de la cueva se llega a una temperatura mínima donde puedes ver hasta tu aliento cada vez que te cansabas.

Era tiempo de regresar, así que por decisión unánime aceleramos el paso – era eso o  congelarnos – y empezamos a salir. ¡Escalón! ¡Desnivel! ¡Sujétense de las rocas! El nivel del agua había ascendido un poco, por lo que había zonas donde el agua nos llegaba al pecho y teníamos que sujetarnos o prepararnos para sumergirnos hasta la cabeza.

Seguimos saliendo, y a lo lejos vimos una pequeña luz y sabíamos que estábamos cerca de la salida, así que aceleramos el paso.

Cuando salimos de la cueva – con mucho frío – lo primero que hicimos fue echarnos en el césped y tomar sol para entrar en calor. Luego de 10 minutos así, bajamos para poder cambiarnos y almorzar una rica trucha.


Siendo las 4 pm salimos retorno a Lima con una gran experiencia en nuestra memoria y obviamente, también en las fotografías. 

¡Nos vemos en la siguiente aventura!

Un abrazo mochilero,

Brenda Oq.

viernes, 31 de julio de 2015

DESDE LOS ANDES, HUAYHUASH



Sentir que nos perdemos en el tiempo y espacio de vez en cuando es muy bueno. Puedes alejarte de la tecnologia, del ruido humano que a veces tanto nos agobia, o simplemente ser tú en un infinito llamado naturaleza.

No te mentire diciendo que es fácil de llegar, porque no lo es. Pero lo que si te puedo decir es que, lo que verás es realmente increíble. Al punto de que te sentirás una pieza más de este mundo increíblemente bello.

Si la fotografia te apasiona prepárate para cargar con 2 baterias como mínimo, si no puedes vivir sin redes sociales tambien prepárate... Prepárate para despedirte de tu móvil por mínimo 3 dias, 3 dias que valdrán la caminata, sudor, frio y hasta sufrimiento - no quiero exagerar, pero será asi.

El camino empieza esta vez en Huánuco. Llegar es simple, un solo bus. Sin embargo, son muchas - demasiadas - horas para mi gusto- ¿Soportable? Si - pero come ligero, o serás una de las víctimas del mal de altura en el bus.
Aquí un dato sobre Como superar el mal de altura

Estando en Huánuco puedes recorrer la plaza, el mercado, o simplemente ir a nuestro siguiente paradero, un pequeño pueblo llamado Queropalca. Para llegar a Queropalca tendrás que tomar un colectivo desde el centro de Huánuco. El pueblo está aproximadamente a 5 horas de Huánuco, dependiendo de la hora harás una pequeña parada en Llicticlio para que puedas almorzar algo ligero y sigas el camino. Otra forma de llegar es entrando por La Unión o Huaraz.

Cuando llegues a Queropalca te darás cuenta que hace un poco más de frio y que la altura es más notoria. Procura aclimatarte una noche para que al dia siguiente en la mañana salgas rumbo a Huayhuash.

Hay un señor muy buena onda que te puede ayudar - tanto en la ruta como en la comida y hasta hospedaje - se llama Lincon, por si necesitas su ayuda me escribes para pasarte el dato.



Hagámos esto más personal

Dormimos en Queropalca esa noche para poder aclimatarnos - lo cuál nos fue muy bien, ya que luego nos dimos cuenta que allí no sería el problema - y desayunar también. 

Desde ese punto empezaríamos una caminata de casi 5 horas pasando por el Campamento base de trekking - al lado verás la Laguna Carhuacocha.


Al comienzo el camino es casi estable, no tan abrupto. Pero, conforme vas avanzando comienza a aumentar el nivel de dificultad. Ya no será trekking lo que hagas, sino montañismo.
Caminar al borde - literalmente hablando - de las montañas es una experiencia llena de adrenalina al máximo pero, debes tener muchisimo cuidado, ya que si resbalas, te darás el susto de tu vida.

Para esta parte te recomendaría que lleves - algo que yo no usé porque aún no tengo - bastones de trekking, te darán un mejor soporte, estabilidad y hasta seguridad al momento de avanzar - como te dije, no es una carrera, toma las cosas con calma y disfruta del paisaje.

Jirishanca, realmente majestuoso

Jirishanca, es un nevado que pertenece a la coordillera Huayhuash, y en mi caso, las faldas de este nevado sería mi campamento base #02. Eran las 4 de la tarde y el día estaba increiblemente soleado, así que nunca es mal momento para dar un pequeño recorrido por el lugar - de paso que te aclimatas un poco.


Fue así como llegamos a una laguna que está en las faldas del nevado Jirishanca, donde terminando esta laguna tienes una gran área de hielo y nieve, y tranquilamente puedes caminar y divertirte un rato. 

Estaba anocheciendo, así que toca cenar y abrigarnos para dormir. ¡Dormir! ese fue el preciso momento donde sentí el mal de altura, con una punzadas en la cabeza. Si te pasa eso, abrigate lo más que puedas, cabeza, manos, pies, ¡Todo!. Ten en cuenta que a las 3 am la temperatura en este lugar bajará a -10 grados.

Y así fue, al despertar abrimos la carpa y estaba congelada, pero no imaginan la vista que tendrás frente a ti - te dejo una idea en fotografía.

Desayunamos a las 9 am un poco de avena, un poco de galletas con atún, té con kion - ¿Kion? 

Si, suena horrible y tiene un sabor horrible pero te ayudará a aclimatarte más rápido - debes comer proteinas porque el hecho de hacer algún deporte extremo en altura te quemará más calorias de las que piensas, y bajar de peso no es una opción. 

A las 11 am empezamos otro recorrido rumbo a la laguna Quesitiacocha para lo que llevamos lo básico - sólo lo básico porque dejamos el resto en el campamento base - 2 litros de agua, comida ligera, frutas, ropa para abrigarnos al regreso y linterna frontal.

Si caminas un poco más y subes la morrena que está frente a ti, llegaras a un Mirador donde tendrás una vista espectacular de la coordillera con 4 frente a ti.



Regresamos de noche, así que es sumamente importante que lleves la linterna frontal. La ida es simple, el regreso es más comprometedor, recuerda sea como sea debes llegar. 

Llegando al campamento base a las 9 de la noche nos dimos cuenta que teníamos cielo despejado y la luna inmensamente hermosa sobre nosotros, eso significa que haría aún más frío que la noche anterior, ¡abrigate! 

Aca te dejo un enlace para Acampar en el frio y no morir en el intento

Amaneció y ya habíamos preparado las mochilas para iniciar el retorno a las 7 am, llegando al pueblo a las 11:30 y devorando casi toda una tienda porque no habíamos desayunado.

Para regresar a Lima esperamos un auto que vaya a La Unión y luego un bus a Lima.

Nos vemos en la siguiente aventura,
Un abrazo mochilero.

Brenda Oq

miércoles, 8 de julio de 2015

PONTE A PRUEBA, LAGUNA RAPAGNA

¡Vamos, a la Laguna Rapagna!

“La ayuda puede llegar de quien menos lo esperas”

Un camino realmente exigente pero que a la vez vale la pena. Un encuentro con la naturaleza que te hará pensar que estás en otro mundo muy lejos de casa. 

No hay un cartel de inicio ni de llegada, o flechas por todo el camino diciéndote por dónde ir. Sólo estás tú y tu instinto.
La subida es intensa, relajante, y a la vez desafiante, más aún si subes con una mochila de 40 L.





¿Cómo llegamos?

Tienes dos alternativas, puedes llegar desde Lima hasta San Mateo  - y quedarte allí a dormir – o puedes tomar la ruta más dura e ir desde Lima hasta Río Blanco – donde inicia tu recorrido.

En total te tomará aproximadamente 3 horas y media. De San Mateo a Rio Blanco está super cerca.

Una vez estando en Río Blanco la entrada está a la derecha, donde hay un anuncio pintoresco que dice “Chicla Perú”, detrás de él verás un puente por donde pasa el tren.

Un pequeño amigo tan adorable nos dio la bienvenida.


¿Y si ya llegamos?

“TODO A LA DERECHA” es lo que más debes recordar.

El camino no está señalizado, pero es notorio por donde debes ir – hasta cierto punto – sin embargo, en la primera cuarta parte del camino verás que la ruta se divide en dos, a la derecha hay un área cercada donde están varias vacas y un -toro – el toro salió ganador. Llegado a este punto debes ir a la izquierda – sólo en este caso – luego, todo a la derecha.





Cuando llegues a un pequeño cruce del río, verás la primera señal divina de que estás yendo por el camino correcto – una flecha pequeña y poco visible, pero una señal al fin y al cabo – y que debes seguir.

Esta ruta es la más dura, porque el camino por lo menos te tomará un día entero – dependiendo el ritmo de caminata que tengas, y cuando peso lleves en la mochila – yo te recomendaría ir bien equipado y acampar en la explanada que líneas abajo te diré dónde está.

¿Zona para acampar?

A 1 hora de la reunión comunal de vacas y el toro, encontrarás una zona de descanso. Se trata de una explanada libre, de pasto plano, rodeado de montañas y al lado del río donde podrás tomarte una siesta, o acampar – si te tomas una siesta recuerda echarte bloqueador o cubrirte porque te broncearás, y no de manera muy pareja.

¿Cómo sabrás que llegaste a este lugar? Porque hay un árbol en forma de cruz – increíble, pero cierto – muchas personas se toman fotos con el árbol, nosotros… también.

Este es un perfecto lugar de camping, pero debes tomar tus precauciones, hará mucho frío. Mientras más subas y más te acerques a la laguna, más será la presión que sientas y el frío también.

Sigue caminando, todo a la derecha, tendrás que escalar unas rocas que están al lado de un riachuelo, pásalo por el lado izquierdo.

¿Recomendaciones?
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    - Asegúrate de pisar y asentar bien los pies antes de colocar todo tu peso sobre una roca, el suelo no es del todo firme.
     - No pises las rocas pequeñas, te resbalarás más rápido. Usa las manos para sostenerte sobre las rocas e impulsarte a subir.
-   - Inclina tu cuerpo hacia adelante para disminuir la gravedad y, tómate tu tiempo.

Después de subir y escalar, el camino se vuelve más tranquilo… hasta cierto punto. Verás una fecha que dice “sigue”. No bajes el ritmo de la caminata y sigue, vas a llegar. Pasarás por otras cabañas – en realidad dos – donde al lado tienen otra área para más ganado.

Si tienes suerte te encontrarás con dos pequeños amigos que pastorean más de 50 ovejas, y también a un señor que los acompaña.

Sigue caminando, y verás una gruta donde el agua cae tal como una catarata, caminas un poco más y te encontrarás frente a un cañón donde las montañas te separarán de la laguna. Sólo te falta un esfuerzo más.

Lo más espectacular es subir y ver como los cerros te abren camino a la laguna, donde en el fondo también observarás algo de nevado en la parte alto de las montañas.


Distancia de recorrido: 6.55 Km
Altura mínima:  3,500 msnm.
Altura máxima: 4,500 msnm.



El camino de regreso lo harás en 1 hora y media – o al menos en mi caso fue así porque me congelaba y empecé a hacer Trail running – hidrátate todo el camino y, nos vemos en la siguiente aventura.

Un abrazo mochilero,

Brenda Oq.